- La península de Yucatan es completamente segura, puedes traer perfectamente tus cámaras, móvil y demás.
- El mejor cambio de moneda te lo dan en los bancos. Pero necesitas una fotocopia del pasaporte (que no te hacen ellos) y solo es de lunes a viernes aunque abran los fines de semana.
- El repelente de mosquitos es obligatorio. En algunas de las zonas hay demasiados.
- Lleva calzado cerrado en la medida de lo posible para evita mordeduras de hormigas u otras picaduras peores.
Carles Mexicano
viernes, 26 de agosto de 2016
Tips del viaje
jueves, 25 de agosto de 2016
Tuxtla - Cancún
Un taxi nos llevó al aeropuerto (250 pesos) donde Melissa y yo nos despedimos. Ella cogería su vuelo a Guadalajara y yo a Cancún.
Cuando llegué, Cinthya, dijo que por error no había cerrado las fechas del airbnb y alguien cogió la habitación. Tenía que buscarme algo.
Cuando llegué, Cinthya, dijo que por error no había cerrado las fechas del airbnb y alguien cogió la habitación. Tenía que buscarme algo.
Tiré de couchsurfing y Aleksi me aceptó. Nos fuimos a la zona hotelera, a la playa de los delfines donde había ido de noche en los primeros días. Ahora se veía mucho mejor, con la laguna a un lado y el agua turquesa del océano en el otro. Estuvimos varias horas y regresamos a casa donde estaba la hermana y dos argentinos más. Fuimos a por cervezas y a cenar. La casa era una única habitación con aseo. Ni cocina ni nada y ahí dormimos los 5. Un claro ejemplo de que no hace falta mucho espacio.
miércoles, 24 de agosto de 2016
Tuxtla - Chiapas de corzo
Ya pesan los días y dormí mejor de lo que pensaba en el autobús. Conocimos a Nadia y pasamos unas horas con ella viendo el pueblo. Poco que ver a parte de las manifestaciones de los maestros. Nos subimos en varios autobuses llamados colectivos. Todo visitante de México debe hacerlo. Me sorprendió que todo el mundo respetara el pago aún sin estar muy controlado. Nos despedimos de Nadia y llegamos a Chiapas de corzo, buscamos un alojamiento barato y fuimos a ver el cañón en Lancha. Dos horas de recorrido para ver el cañón, sus aves y los imponentes cocodrilos.


martes, 23 de agosto de 2016
Palenque - Tuxtla
Nos levantamos y desayunamos con Nicolás y Rafael, dos jóvenes estudiantes de Quebec (Canadá) que nos acompañarían en el tour por la selva.
Llegó el guía y nos pusimos a andar. Eran dos horas de ida y dos de vuelta. El guía apenas habló, nos dijo que si queríamos, nos contaba cosas sobre los árboles y luego le dábamos una propina, pero ni así. Nos comentó que había un árbol que le llaman "el turista" porque se vuelve rojo y se pela, que había otro que usaban para la madera de las figuras artesanales y las canoas, uno que se conocía como "el árbol que mata" porque envuelve y estrangula a otro árbol hasta matarlo dejando un hueco en su interior y por último otro que los Mayas adoraban y le traían ofrendas y se seguía haciendo hasta hace 70 años pero ya no se hace por que la gente va a las iglesias. Todo muy poco creíble (aunque algunas cosas fueran ciertas), no conocía el nombre de ningún árbol y no resolvió ninguna cuestión que se nos ocurriera. No terminamos muy contentos ninguno de los cuatro porque nos esperábamos entrar en la jungla y lo que realmente hicimos fue un paseo por un rainforest. El animal más atractivo que vimos, fue un cangrejo en medio de los árboles que encontró Rafael. Al final del recorrido, nos bañamos en unas pozas con corriente y volvimos a la zona de las cabañas. El guía se fue sin pedirnos la propina.
Comimos y 3 horas después un autobús vino para llevarnos a Palenque. No recomiendo extender el tour a este día de caminata, aunque hay gente que dice que está muy bien. Quizás nosotros íbamos influenciados por haber visto muchos rainforests en Australia. Un autobús nos llevó de vuelta a Palenque y a las 23:30 cogimos otro dirección Tuxtla.
lunes, 22 de agosto de 2016
Palenque (Yaxchilán, Bonampak, Lacanjá)
Hoy el tour empezaba a las 6 de la mañana. Desayunamos en valle escondido y continuamos hasta Escudo Jaguar para abordar la lancha y realizar el recorrido por el río Usumacinta, que separa Guatemala y México y te permite ver a los monos colgados de los árboles e incluso cocodrilos, hasta llegar a Yaxchilán "piedras verdes" y ver las ruinas arqueológicas acompañados de los gritos de los monos aulladores durante todo el recorrido. Menos agradables eran los mosquitos y las hormigas que en el momento que te pararas, aprovechaban para morderte.
Después de comer fuimos a Bonampak, otra zona arqueológica que destaca por tener pinturas conservadas de manera excelente con buenos dibujos y muchos colores sin restaurar, hasta el famoso y misterioso azul maya.
Al terminar nos dejaron en unas cabañas rústicas en Lacanjá. Eran de madera con listones que dejaban huecos entre ellos, el techo de hoja de palma que, por suerte, tenía una mosquitera entre el techo y las paredes. Las mosquiteras eran tiras de tela que la mayoría no estaban unidas y dejaban auténticos agujeros. Entraron pocos mosquitos y, las ratas, que debían tener los nidos en las palmas, caminaban tranquilamente por las mosquiteras y no nos caían encima. Con qué poco se conforma uno a veces. Se escuchaban pájaros y las ratas entre la mosquitera y las hojas, pero se escuchaba más a los vecinos porque compartíamos techo. El aseo de hombres y mujeres era el mismo recinto separado por una pared de 2 metros de altura, aquí también era el techo igual sin llegar a la paredes. La zona del váter no tenía ni pestillo. Vamos, no era el mejor sitio para sentirse íntimo. El agua fría, claro. A las 20 nos dieron de cenar quesadillas y poco más porque apenas había gente y los pocos, se quedaron en sus habitaciones.
Cenando conocimos a Liliana, una niña de 12 años que vendía sus pulseras. Nos contó que vivía a 2'5 km de este sitio y que iba y venía andando, que vendía sus pulseras porque el 25 empezaba la escuela (5º curso).
domingo, 21 de agosto de 2016
San Cristóbal - Palenque
A las 5:30 nos recogió del hotel un minibus con 18 plazas completas y un guía que dijo: "Buenos días, el tour a Palenque es un tour pesado". Y lo decía con razón. Nos dirigimos hacia Ocosingo por una carretera llena de curvas y más llena todavía de topes. Había muchos tramos de topes cada 5 metros donde el autobús tenía que detenerse, PARARSE, en cada uno de ellos. 2 horas y 40 minutos hasta llegar al restaurante familiar con desayunos buffet por 85pesos.
Ocosingo vive básicamente de la agricultura y tiene ruinas mayas muy bonitas e importantes a tan sólo 12 km. Sin embargo, para acceder a ellas hay que llegar primero a Palenque y regresar 3 horas por la selva. En 1994 se inició el movimiento zapatista y en los próximos kilómetros veríamos varias comunidades. A Melissa le daba miedo que pudieran hacernos algo (siempre que preguntamos nos encontramos con las dos versiones, los que dicen que no pasa nada y los que dice que por allí no vayamos), por eso escogimos el tour para llegar a Palenque. 1:40 h. Más para llegar hasta agua azul con más curvas y topes. Sólo en una ocasión nos pararon los zapatistas para pedirnos dinero, el guía dijo que a veces hay muchos y la carretera te sale carísima. A las 10:00 llegamos a las cascadas de agua azul.
En medio del camino pasó un coche escandaloso con un megáfono enorme vendiendo rambután y nos dio a probar. A las 12 abandonábamos las cascadas de agua azul, y por lo tanto el territorio de los "celtoles" para dirigirnos a la cascada de Misol-Ha, una cascada de 35 metros en el territorio de los "choles".
En el camino se pueden ver carteles que dicen "Poblado zapatista, el peblo manda y el gobierno obedece"
En la cascada estuvimos una hora, es lo que tienen los tours. Aunque las anteriores me parecieron más bonitas por el color, esta tiene el encanto de ver caer el agua con altura y poder pasar por detrás de ella.
La siguiente y última parada la zona arqueológica de Palenque y de ahí a la estación ADO del pueblo.
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