Fuimos a un mercado de artesanía de Chetumal pero estaba cerrado. Llevamos a Angélica al aeropuerto, su viaje fue corto pero nos lo hizo agradable.
Fuimos dirección Bacalar y paramos en "los rapidos" a unos 7 km antes. Hay dos lagunas y el río que las une lleva una corriente que se disfruta tanto buceándola como agarrándote de las cuerdas dispuestas a tal fin. El lugar es precioso y todo sería perfecto si no tuvieran un mono con una correa que puede moverse entre dos árboles para el "disfrute" del visitante. Cuando llueve, el pobre se hace un ovillo y espera a que pase el frío.





No hay comentarios:
Publicar un comentario